Mi representación tiene un sentido muy crítico hacia las religiones de forma explícita, y hacia toda clase de opresión y negación de la libertad de los hombres. Representa el paso o el viaje del hombre, primero arrodillado y cegado por los dogmas absolutistas, ya sean religiosos o políticos, hasta la iluminación y desprendimiento de la venda que ha cubrido y aun cubre los ojos de millones de personas en el mundo. E aquí mi trabajo:
Relax
martes, 5 de mayo de 2015
Segundos musicales
Para la actividad planteada por el profesor de expresivas Jorge he decidido elegir la cancion de Victor Jara por dos razones, la primera por el autor de dicha instrumental, Victor Jara es uno de los iconos de la lucha antifascista y de la rebelión contra la opresión del régimen dictatorial. Por otra parte, me pareció una canción bastante adecuada para realizar la actuación, con golpes de instrumento muy marcados y pronunciados.
Mi representación tiene un sentido muy crítico hacia las religiones de forma explícita, y hacia toda clase de opresión y negación de la libertad de los hombres. Representa el paso o el viaje del hombre, primero arrodillado y cegado por los dogmas absolutistas, ya sean religiosos o políticos, hasta la iluminación y desprendimiento de la venda que ha cubrido y aun cubre los ojos de millones de personas en el mundo. E aquí mi trabajo:
Mi representación tiene un sentido muy crítico hacia las religiones de forma explícita, y hacia toda clase de opresión y negación de la libertad de los hombres. Representa el paso o el viaje del hombre, primero arrodillado y cegado por los dogmas absolutistas, ya sean religiosos o políticos, hasta la iluminación y desprendimiento de la venda que ha cubrido y aun cubre los ojos de millones de personas en el mundo. E aquí mi trabajo:
lunes, 4 de mayo de 2015
Segundos musicales
Desde que Jorge propuso la actividad, mi idea inicial era bien diferente a la que acabé realizando; incluso la canción escogida era distinta. Una lesión en la mano muy pocos días antes de la sesión provoco que tuviera que cambiar el planteamiento, el cual se ideé la mañana previa a la sesión. Caminando hacia la universidad, sonaban en mis cascos las melodías a escoger cuando se dio la situación que me ayudó a decidirme. Un ciego esperaba, con su precioso perro, a que el semáforo se pusiera en verde.
Es difícil, por no decir imposible, imaginar la vida de una persona invidente. Las dificultades y barreras a las que se enfrentan a lo largo de la vida. No saber que cara tienen, tampoco sus familiares o amigos, a quienes no pueden verles sonreír; no poder disfrutar de la imágenes de la naturaleza como la inmensidad de una montaña o del mar, un atardecer... Tampoco tienen la suerte de disfrutar de grandes obras del cine, como tampoco de conocer, ni siquiera imaginar los colores.
Tratando de ponerme en la piel de una persona ciega, se me ocurrió la idea de representar el día en que ésta recibe su perro guía. Sin duda, un cambio radical en su vida, pues por todos conocido es la gran ayuda que suponen para el día a día de estas personas. Aunque no pueda pintar ese amor de color rojo, aunque no pueda ir a la montaña a ver como el sol se esconde tras ella, bien es seguro que disfrutará del amor tan sincero que los perros son capaces de transmitir. Por eso que, y nunca mejor dicho, el perro es el mejor amigo del hombre.
sábado, 25 de abril de 2015
Segundos musicales Tomi
No todo en la vida es sencillo; de vez en cuando, se nos presentan pequeños retos o momentos en los que se requiere un tanto de valentía, esfuerzo y dedicación. Puede que sea en estos momentos en los que mayor precio tiene el valor de una persona, porque es aquí, donde las adversidades y la situación empiezan un pulso a sangre fría frente a ti mismo. Exagerando un poco, podríamos llegar a decir que este ha sido un ensayo de estas situaciones que os comentaba, donde los nervios, la inseguridad y la vergüenza entran en escena como personajes principales, y casi se olvidan de invitar al trabajo, esfuerzo y dedicación que se esconden detrás de la representación en sí.
Sin más dilaciones, e intentando no irme por las ramas, presento lo que fue mi representación de “segundos musicales” de la última sesión. Quedaría feo decir que improvisé, después del emotivo párrafo que he escrito… pero más feo seria mentir. Pues sí. Fue una improvisación… Cogí los auriculares, y como un día más, salí de casa andando para ir para clase. Aproveché los diez minutos de camino para ir escuchando la Remolienda, de Victor Jara, Parte1. En mi cabeza imaginaba a la perfección cuál seria la representación, ajustando tiempos, contando y calculando los segundos y marcando ritmos, pero tuve la gran suerte (o mala, según se mire) de encontrarme el semáforo de Avenida de Catalunya en rojo. Después de unos soplidos de queja, salieron al paso de cebra dos muchachos. Eran punks, estaban repletos de rastas, piercings y tatuajes, y a la acera, les esperaba el correspondiente perro de marca blanca. Comenzaron a hacer malabares, uno lo hacía con bolos, y otro con pelotas. Mientras, yo esperaba con los auriculares y la canción en marcha… ¿se puede deducir qué pasó no? Me encantó, me resulto completamente sublime y maravilloso aquellos instantes y decidí representar algo semejante en clase. Faltó tiempo de preparación, ensayo y mejorar ritmos, pero desbordaba sentimiento y gusto por mi parte, por aquello que mostraba a mis compañeros y compañeras.
Disculpas por el atrevimiento de tener la osadía de presentar algo improvisado, sobre todo a mis compañeras y compañeros que seguro que dedicaron mucho tiempo en preparar su representación, y gracias por su atención.
Ahí va,un malabarista, que un día normal recibe una donación un tanto especial…
viernes, 24 de abril de 2015
Sueño con goteras...
Sueño con goteras… es el título que le querido dar a mi interpretación.
Primero de todo, decir que me pareció mi deber hacer esta representación
nada mas oír la música del último de la fila, no solo porque es un grupo que
siempre me ha gustado incluso luego cuando Manolo García actuaba por separado
sino porque me sentía bien interpretando algo que me gusta i hacerlo saber a
todos es algo que me hacía bastante ilusión.
Llego el gran momento, estaba listo para empezar… no se
me ocurría nada los primeros días pero fue llegar a clase y sorpresa, ese día tenía
la idea clara. Al empezar Jorge me paro pero he de decir que no me importo, él tenía
algo importante que contar y es normal, le traía muy buenos recuerdos esta pieza
instrumental de Manolo García. Me agrado mucho saber eso de que en sus
oposiciones eligiera esta pieza y empezara de la misma forma que lo hice yo, no
sé me hizo pensar en que le gustaba mi atrevimiento en hacer esta representación
ya que nadie del grupo solo yo había elegido esta maravillosa melodía.
En cuanto a mi representación, quizás podría haberlo
hecho mejor seguramente con un poco más de tiempo y preparación hubiera salido
clavada. Pero no me quejo el tiempo era bastante y posiblemente la culpa fuera mía
el no tenerlo del todo preparado.
Empiezo dormido en mi cama, en medio de la noche suenan
unas gotas de fondo, ¿qué será? Es un grifo que no para de gotear, intento
cerrarlo no puedo; esta todo lleno de agua intento volver a dormir pero no deja
de sonar, me cabreo y cojo el martillo e intento cortar por lo sano; ¡qué mala
suerte! He roto el grifo ahora el agua está saliendo como si de una manguera de
agua se tratara… llamo al fontanero, pero a qué horas eso es imposible. Me vuelvo
a dormir y me levanto de un susto todo mojado por el mal rato que he pasado
todo era cuestión de un mal sueño. No existía tal grifo goteando.
domingo, 22 de marzo de 2015
Hacia la "Evaluación democrática"
En la última clase de expresivas, realizamos una actividad distinta a las que típicas de una clase normal, y sobre todo innovadora para nosotros ya que con ningún profesor la habíamos realizado antes. Para poder crear un entorno nuevo, abierto y de "libertad", salimos de la rutina de las clases y el gimnasio, y decidimos hacer la acitividad en un parque. La actividad iba dirigida hacia la descripción y decisión de todo lo referente a la evaluación de la propia asignatura, y se realizó de forma asamblearia.
En cuestión, ibamos a discutir y decidir, qué y cómo vamos a ser evaluados. En nuestra opinión, la evaluación es un aspecto que juega un papel fundamental en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es la herramienta que nos permite evaluar, no solo el trabajo del alumno, si no también los métodos y estrategias utilizadas, y su eficacia. En definitiva, nos negamos a asumir la evaluación como una herramienta únicamente calificativa del alumno, y al fin y al cabo selectiva, debe ser una herramienta para que los docentes evaluen la eficacia de su práctica concreta con ese grupo, a fin de poder mejorar su calidad.
Por otra parte, los métodos más utilizados de evaluación suelen ser los tradicionales, una evaluación que califica el trabajo del alumno, por parte del profesor o docente. Se trata de un método de evaluación cerrada y unidireccional, en la que el alumno ni participa ni decide. Nos parece muy significativo que en nuestra carrera, a parte de enseñarnos que los métodos más eficaces son los de autoevaluación, coevaluación, etc,... también prediquen con el ejemplo y nos evalúen a nosotros utilizando este tipo de estrategias.
Para realizar la actividad nos juntamos por los grupos del blog, y durante 20 minutos dialogamos y discutimos sobre los aspectos a evaluar, el tipo de evaluación, porcentajes... En nuestro grupo, en el cual tenemos grandes coincidencias en cuanto a nuestra forma de pensar la educación, decidimos que algunas de las formas utilizadas para evaluar deberían ser: la autoevaluación, la coevaluación, la autocalificacón y la evaluación compartida.
Entendemos por autoevaluación la evaluación que una persona realiza sobre si mísma en un proceso y/o resultado personal. Se trata por tanto de que el alumno, de forma honesta y pensando en su propio aprendizaje y no en la competitividad con los compañeros, evalue su propio proceso y resultado. Nadie mejor que la propia persona puede conocer su implicación, su esfuerzo y progreso, por lo tanto debe ser la propia persona la que deba evaluar los aspectos relacionados con el proceso de aprendizaje.
Entendemos por coevaluación la evaluación entre pares, entre iguales. Creemos resulta muy positivo que los mismos alumnos evalúen a sus compañeros, puesto han sido sus acompañantes en el proceso de enseñanza/aprendizaje y conocen, aunque de forma externa, su implicación, esfuerzo, progreso, etc.
Entendemos por autocalificación el resultado de la calificación que hace una persona sobre sí misma, al final del proceso de autoevaluación. El propio alumno es quien se califica y se pone una nota numérica del 0 al 10, de acuerdo a nuestro sistema de calificaciones.
Al igual que en la autoevaluación, la coevaluación y la autocalificación está basada en la honestidad, en el reconocimiento del trabajo propio y de los compañeros, y por lo tanto se debe dejar a un lado la competitividad, hecho que puede comprometer una evaluación justa y honesta.
Entendemos por evaluación compartida, los procesos de diálogo entre el docente y los alumnos sobre la evaluación de los aprendizajes y los procesos de enseñanza-aprendizaje que tienen lugar. Puesto que creemos que la autoevaluación y coevaluación deben tener cierta significación, creemos que se debe plantear una evaluación compartida y dialogada entre el docente y los alumnos.
Todo esto nos llevaría a un proceso de evaluacion democrática, un proceso crítico en el que docente y alumnos evaluan su trabajo, proceso y resultado de forma dialogada y compartida. Siempre acompañado de los valores de honestidad y respeto, y dejando de un lado la competitividad del sistema calificativo de evaluación.
"Si entendemos que la educación debe ir orientada a la formación de ciudadanos libres, autónomos y críticos, los procesos de educación democrática resultan ser estrategias didácticas fundamentales.Avanzar hacia la formación de personas responsables y el desarrollo de una educación democrática requiere de favorecer la implicación del alumnado. Esto conlleva a una concepción del aprendizaje como voluntad y responsabilidad compartida.La mayoría de experiencias publicadas y difundidas muestran que la inmensa mayoría de los alumnos son justos y responsables cuando desarrollan estos procesos de autoevaluacion y autocalificación, es más, algunos se muestran hasta más exigentes".
Pastor, V. M. L., Pascual, M. G., & Martín, J. J. B. (2005). La participación del alumnado en la evaluación: la autoevaluación, la coevaluación y la evaluación compartida.
miércoles, 11 de marzo de 2015
Peus vius
Ni per fer art cal una galeria d'exposició, ni per expressar-se necessitem un teatre, butaques i un teló de color roig. L'art és espontàni, l'expressió és efímera i no enten d'espais, escenaris... Ací us deixem una xicoteta representació, aprofitant un espai xicotet, on hem volgut representar una xicoteta història, la trama de la qual es de lliure interpretació individual.
martes, 3 de marzo de 2015
El gusano
Durante los dos primeros años de carrera, estando en la biblioteca trabajando, hemos sido testigos de alguna escenificación similar a la que hicimos en la última clase. Presenciarla y posteriormente formar parte de ella, nos permite analizarla desde los dos prismas.
Desde el punto de vista de espectador, recordamos la primera vez como impactante, pues nunca antes habíamos presenciado algo similar en un recinto académico. Posteriormente, de la primera a la última siempre imaginamos el participar en una de ellas, valorando la "dificultad" de mantener el tipo ante la ocasión y apreciando la calidad del trabajo.
Hablar de dificultad nos obliga a lanzar una pregunta al aire: ¿Hubiera significado lo mismo, y la misma dificultad, si esta actividad la realizamos el primer día de clase? Seguramente, no.
Ser partícipes de la escenificación fue una experiencia enriquecedora y útil, pues es una muestra del objetivo al que caminamos. En referencia al párrafo anterior, hemos de añadir que no nos resultó una situación dificil o embarazosa ¿Por qué? La respuesta es el trabajo que hay detrás, donde recordamos las sesiones anteriores, los ejercios de confianza y aquellos en los que hemos de desinhibirnos.
Por esta razón respondemos no a la pregunta que lanzamos. Por que estamos seguros de que, sin todo el trabajo previo, no hubiésemos obtenido el mismo resultado.
Un placer ser piernas de este gusano e impacientes por seguir caminando.
miércoles, 25 de febrero de 2015
Segundos cinematográficos
Una de las mayores ventajas de este grupo es que coincidimos en gustos y aficiones. Por tanto, no fue muy complicado ponerse de acuerdo cuando surgió la idea de representar la intro de Trainspotting, una de las mejores y más representativas escenas de la película.
Pese a cumplir en 2016, nada más y nada menos que 20 años desde que vio la luz, la película dirigida por Danny Boyle (adaptación del libro de Irvin Welsh) sigue causando gran impacto casi dos décadas después. Sobre ella podréis encontrar críticas y opiniones de todos los colores. Genera gran controversia entre el público, pues la película gira, entre otros pilares, sobre el de la droga (lo que provoca que, en muchas ocasiones, la película se vea afectada negativamente en la crítica cinematográfica o pierda posibles adeptos).
La película no muestra un mensaje claro; bajo nuestro punto de vista, es una defensa de la loca juventud (no precisamente tenemos que identificarnos con la vida de los personajes) que todos vivimos a lo largo de nuestra vida, la cual se verá condenada en un futuro, en el que deberemos adquirir mayores responsabilidades y adaptarnos al contexto socioeconómico en el que nos encontremos. Por otra parte, también se puede apreciar la importancia vital de las decisiones personales; quizás, el único factor que podemos dominar de forma autónoma.
Desde el punto de vista cinematográfico, la película contiene planos buenísimos, monólogos/diálogos cuanto menos interesantes (algunos de ellos excelentes) y una gran BSO. El tema y el transcurso de la película es original y tratado de una forma muy curiosa. Aquí os dejamos la intro:
A continuación, nuestra versión...
Desde aquí dar las gracias al gran Miguel Marín, que sin él habría sido imposible llevarlo a cabo.
viernes, 20 de febrero de 2015
El baile en el deporte… como forma de celebración
De la película que pude ver ayer en clase “Five days to
dance”, se pueden extraer muchas conclusiones y todas posiblemente importantes;
pero una de las que más me gustó es el momento en que se dice, que cuando bailas
o haces alguna interpretación es el momento en que se ve como eres realmente,
como es uno mismo, como nos mostramos a las otras personas y como la danza saca
lo bonito de cada persona, es algo maravilloso.
En cuanto al deporte hemos podido comprobar, que desde ya
hace bastantes años cada deportista cuando consigue algo importante como un
gol, una victoria… tiene una forma particular y diferente a todos de celebrarlo.
Siempre recordare las volteretas de Hugo Sánchez, jugador del Real Madrid en los 80, cada vez
que marcaba un gol. Él explicaba que su hermana que practicaba gimnasia le
enseño a realizar ese tipo de volteretas.
Ahora con la llegada de los brasileños al fútbol las
celebraciones con sus bailecitos, se han convertido más bien en una burla para
el rival pero es su forma de celebrar un gol y hay que respetarla.
También recuerdo la época dorada de nuestro campeón de Fórmula
1,
F. Alonso, sus celebraciones eran siempre algún tipo de baile o representación de una escena que a él le provocaba un gran impacto durante la semana anterior al gran premio o alguna película que hubiera visto.
F. Alonso, sus celebraciones eran siempre algún tipo de baile o representación de una escena que a él le provocaba un gran impacto durante la semana anterior al gran premio o alguna película que hubiera visto.
Son muchos los deportistas los que hacen este tipo de
bailes, danza, representaciones… para celebrar un éxito suyo. Con esto ellos
muestran al público como son, como quieren que se les vea y para ellos seguramente
y lo puedo afirmar es una forma de liberar tensiones, sentirse libre…
Bendita locura
De vez
en cuando en la vida topamos con algún loco. Y cuando hablo de loco, lo hago
simplemente para definir a una persona que a priori, no sigue las reglas o el
camino recto de la cordura (socialmente conceptualizada). Quien es afortunado,
alguna vez tiene la suerte de compartir con este loco momentos maravillosos,
experiencias diferentes, extrañas e inolvidablemente bonitas.
Partiendo de esto, podemos decir, aunque solo llevemos unas pocas clases, que somos unos afortunados. Nunca antes habíamos cogido un globo imaginario y menos aún habíamos jugado con él. Ni tampoco habíamos tocado el cielo. No porque no habíamos tenido la oportunidad, qué va, el cielo siempre ha estado ahí y nunca lo habíamos intentado; simplemente porque no estamos locos.
Partiendo de esto, podemos decir, aunque solo llevemos unas pocas clases, que somos unos afortunados. Nunca antes habíamos cogido un globo imaginario y menos aún habíamos jugado con él. Ni tampoco habíamos tocado el cielo. No porque no habíamos tenido la oportunidad, qué va, el cielo siempre ha estado ahí y nunca lo habíamos intentado; simplemente porque no estamos locos.
Hemos
abierto la veda de la locura, hemos roto ese camino recto, largo y aburrido al
que nos subimos sin querer una vez entramos en el peaje de la sociedad. Hemos
dejado atrás complejos, máscaras y roles sociales que nos han impuesto. Hemos
dejado por fin, ese papel que nos condena en esta obra teatral que conocemos
como la vida. Hemos utilizado nuestro cuerpo como herramienta para hacer un
producto en nosotros mismos. Nuestros movimientos se han convertido en arte, en
la más pura esencia de expresión; en pocas palabras, hemos experimentado qué es
eso de ser libres… y nos encanta.
En el
film Five days to dance existe un cierto paralelismo entre esos chavales del
norte y nosotros, entre ese “extraño y un tanto chiflado” hombre y nuestro
profesor. Por supuesto que existe algo que nos asemeja: estamos locos. Locos
por sentir, por movernos y por experimentar. Por crear, por disfrutar y
exprimir nuestro cuerpo. Bienvenidos al mundo donde todo vale, todo es bello y
nada incorrecto.
Que los
que pasen por el pabellón y nos vean desde fuera nos llamen locos, a día de hoy,
se ha convertido en un alago muy preciado. Bendita locura…
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