Durante los dos primeros años de carrera, estando en la biblioteca trabajando, hemos sido testigos de alguna escenificación similar a la que hicimos en la última clase. Presenciarla y posteriormente formar parte de ella, nos permite analizarla desde los dos prismas.
Desde el punto de vista de espectador, recordamos la primera vez como impactante, pues nunca antes habíamos presenciado algo similar en un recinto académico. Posteriormente, de la primera a la última siempre imaginamos el participar en una de ellas, valorando la "dificultad" de mantener el tipo ante la ocasión y apreciando la calidad del trabajo.
Hablar de dificultad nos obliga a lanzar una pregunta al aire: ¿Hubiera significado lo mismo, y la misma dificultad, si esta actividad la realizamos el primer día de clase? Seguramente, no.
Ser partícipes de la escenificación fue una experiencia enriquecedora y útil, pues es una muestra del objetivo al que caminamos. En referencia al párrafo anterior, hemos de añadir que no nos resultó una situación dificil o embarazosa ¿Por qué? La respuesta es el trabajo que hay detrás, donde recordamos las sesiones anteriores, los ejercios de confianza y aquellos en los que hemos de desinhibirnos.
Por esta razón respondemos no a la pregunta que lanzamos. Por que estamos seguros de que, sin todo el trabajo previo, no hubiésemos obtenido el mismo resultado.
Un placer ser piernas de este gusano e impacientes por seguir caminando.
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