Ya han pasado varios días desde que realizamos la actuación final, y, como después de una gran fiesta, despierta en nosotros un sentimiento nostálgico y entrañable memorando aquello que fue, lo que no y lo que pudo llegar a ser. Todo esto, partiendo de la satisfacción, el gozo y disfrute de quien ha sido fiel a sus ideas, humilde con su trabajo y frenético en cuanto a entusiasmo. Una alegría y un bienestar del trabajo bien hecho, no de la representación solamente, qué va, de todo lo que hay detrás de aquellos breves nueve minutos: esos piques, las dudas, enfados y risas, las inseguridades, los nervios y las ideas de última hora que lo vuelcan todo, esa incertidumbre y miedo y sobretodo, esas ganas de que llegue el día. Nos atormentan muchas dudas en forma de preguntas sin respuesta, basadas casi todas en la inexperiencia de quien se enfrenta a algo nuevo. Pero casi sin darnos cuenta, aquí estamos. Charlando con una buena cerveza en la mano de cómo ha ido todo...
"Te juro que desde dentro se veía una pasada" decía Lucas, Raúl dijo "parecía una guerra de verdad tío, yo creo que ha salido fenomenal", Benja asentaba con la cabeza, casi incrédulo, los comentarios emocionados y exaltados de alegría que salían disparados sin cesar; estábamos de resaca.
Acostados en la cama, todavía emocionados, nuestras cabezas no paraban de maquinar; echando humo frenéticamente y conversando con nuestro interior surgían los primeros brotes de esa semilla que con tanto esmero plantó Jorge a principio de curso: ¿y si continuamos en esto? "Claro joder, vamos a seguir, ¿por qué no? Tío, imagínate que nos podemos dedicar a esto y mostrarlo a más gente, ¿te lo imaginas?" Mil y un pensamiento nos impidieron dormir cómodamente aquella noche.
Creíamos que después de la actuación nos quitaríamos el muerto de encima y podríamos continuar tranquilamente nuestras sencillas vidas repletas de planes avocados a la nada, frustraciones ideológicas e inconcluencias morales sobre el tópico "tengo que hacer algo". Pero no, todo lo contrario. Puede que sea ahora (precisamente ahora, con exámenes) cuando más atormentado e impaciente se muestra nuestro yo interior pidiéndonos a gritos que por favor, no lo dejemos en un simple trabajo universitario.
Lo que vivimos aquel día, tal vez por incompetencia literaria personal, se nos hace imposible de hacer tangible en palabras, de hecho, nos cuesta mucho traducir todo lo que ha despertado en nosotros y canalizar en proyectos e ideas futuras aquello que ha nacido desde aquella representación. No obstante, lo hemos aprovechado todo y parece que la idea empieza a tomar forma. De momento, hemos decidido quitarnos los exámenes de en medio cuanto antes para así coger lo más pronto posible lo que será un proyecto educativo basado en la expresión corporal y el teatro del oprimido. Una apuesta en común difícil, nueva para nosotros pero cargada de ilusión y fuerza por nuestra parte. La idea básica consiste en realizar trabajos monográficos sobre distintos personajes olvidados y que lucharon por la libertad, a través de la expresión corporal y el teatro; presentarlo como proyecto educativo y trabajar de manera cooperativa con diferentes escuelas y centros educativos.
Finalizar esta noticia agradeciendo a todas las compañeras y compañeros de clase, y a Jorge, por darnos esta oportunidad por descubrir algo que hasta la fecha, guardábamos lleno de polvo dentro del cajón: las ganas de crear, seguir y luchar.
PD: Utilizaremos este Blog para actualizar noticias respecto al proyecto, y por supuesto, esperamos vuestra colaboración.