Relax

sábado, 25 de abril de 2015

Segundos musicales Tomi





No todo en la vida es sencillo; de vez en cuando, se nos presentan pequeños retos o momentos en los que se requiere un tanto de valentía, esfuerzo y dedicación. Puede que sea en estos momentos en los que mayor precio tiene el valor de una persona, porque es aquí, donde las adversidades y la situación empiezan un pulso a sangre fría frente a ti mismo. Exagerando un poco, podríamos llegar a decir que este ha sido un ensayo de estas situaciones que os comentaba, donde los nervios, la inseguridad y la vergüenza entran en escena como personajes principales, y casi se olvidan de invitar al trabajo, esfuerzo y dedicación que se esconden detrás de la representación en sí.

Sin más dilaciones, e intentando no irme por las ramas, presento lo que fue mi representación de “segundos musicales” de la última sesión. Quedaría feo decir que improvisé, después del emotivo párrafo que he escrito… pero más feo seria mentir. Pues sí. Fue una improvisación… Cogí los auriculares, y como un día más, salí de casa andando para ir para clase. Aproveché los diez minutos de camino para ir escuchando la Remolienda, de Victor Jara, Parte1. En mi cabeza imaginaba a la perfección cuál seria la representación, ajustando tiempos, contando y calculando los segundos y marcando ritmos, pero tuve la gran suerte (o mala, según se mire) de encontrarme el semáforo de Avenida de Catalunya en rojo. Después de unos soplidos de queja, salieron al paso de cebra dos muchachos. Eran punks, estaban repletos de rastas, piercings y tatuajes, y a la acera, les esperaba el correspondiente perro de marca blanca. Comenzaron a hacer malabares, uno lo hacía con bolos, y otro con pelotas. Mientras, yo esperaba con los auriculares y la canción en marcha… ¿se puede deducir qué pasó no? Me encantó, me resulto completamente sublime y maravilloso aquellos instantes y decidí representar algo semejante en clase. Faltó tiempo de preparación, ensayo y mejorar ritmos, pero desbordaba sentimiento y gusto por mi parte, por aquello que mostraba a mis compañeros y compañeras.

Disculpas por el atrevimiento de tener la osadía de presentar algo improvisado, sobre todo a mis compañeras y compañeros que seguro que dedicaron mucho tiempo en preparar su representación, y gracias por su atención.


Ahí va,un malabarista, que un día normal recibe una donación un tanto especial…

viernes, 24 de abril de 2015

Sueño con goteras...

Sueño con goteras… es el título que le querido dar a mi interpretación.
Primero de todo,  decir que me pareció mi deber hacer esta representación nada mas oír la música del último de la fila, no solo porque es un grupo que siempre me ha gustado incluso luego cuando Manolo García actuaba por separado sino porque me sentía bien interpretando algo que me gusta i hacerlo saber a todos es algo que me hacía bastante ilusión.
Llego el gran momento, estaba listo para empezar… no se me ocurría nada los primeros días pero fue llegar a clase y sorpresa, ese día tenía la idea clara. Al empezar Jorge me paro pero he de decir que no me importo, él tenía algo importante que contar y es normal, le traía muy buenos recuerdos esta pieza instrumental de Manolo García. Me agrado mucho saber eso de que en sus oposiciones eligiera esta pieza y empezara de la misma forma que lo hice yo, no sé me hizo pensar en que le gustaba mi atrevimiento en hacer esta representación ya que nadie del grupo solo yo había elegido esta maravillosa melodía.
En cuanto a mi representación, quizás podría haberlo hecho mejor seguramente con un poco más de tiempo y preparación hubiera salido clavada. Pero no me quejo el tiempo era bastante y posiblemente la culpa fuera mía el no tenerlo del todo preparado.
Empiezo dormido en mi cama, en medio de la noche suenan unas gotas de fondo, ¿qué será? Es un grifo que no para de gotear, intento cerrarlo no puedo; esta todo lleno de agua intento volver a dormir pero no deja de sonar, me cabreo y cojo el martillo e intento cortar por lo sano; ¡qué mala suerte! He roto el grifo ahora el agua está saliendo como si de una manguera de agua se tratara… llamo al fontanero, pero a qué horas eso es imposible. Me vuelvo a dormir y me levanto de un susto todo mojado por el mal rato que he pasado todo era cuestión de un mal sueño. No existía tal grifo goteando.